¡¡Diós mio, esa vaca me ha hablado!!
Día 3 de la expedición Novamosavernadaquemerezcalapenaenesteputoplaneta, 1453 Croniones equivalentes a las 23:03 hora terrestre.
Ésta piel me está matando, es asfixiante respirar aquí dentro y para más inri me queda holgada a la altura del estómago. Me pica el pelo de la cabeza y este tejido sintético a la altura del cuello me aprieta, pero por lo menos me recuerda el nombre de la unidad de desplazamiento terrícola que tomé prestada, se llama Davidson, Harley Davidson.
Estoy en un antro oscuro repleto de terrícolas en el que ha aparecido uno de flaco y largo en una tarima provisto de los que parece una herramienta de asalto atronadora, pero no se respira ambiente hostil, es más a los terrícolas parece hacerles gracia, bueno, no ha todos porque algunos le hacen cuernos. ¡Espera!, acaban de aparecer tres más. Hay otro con una herramienta parecida, quizás de tamaño mayor, y sonido más sordo con un aspecto de figurante de aquella serie vandálico-campestre ochentera que vimos en el curso de adiestramiento sobre cultura terrícola. El segundo soporta una herramienta de formas más paralelas que gime como si estuviese poseída, él parece estar de viaje astral más allá de la galaxia de Orión. Y el cuarto parece tener tres brazos y cuatro rodillas por como la esta emprendiendo a hostia limpia contra los cilindros niquelados, ¡eh! ese tío me suena, se parece a Leptrómisis de Neptuno, ¿igual están también de reconocimiento?, cuando se le pase esa mala leche me acercaré y le preguntaré.
No se el porqué pero me están entrando unas sensaciones extrañas. Todos los terrícolas están como idos y no dejan de saltar de un lado a otro. Noto que la comisura de mis labios se estira intentando alcanzar mis orejas, ¡espera, ¿cómo dijeron en el adiestramiento que se llamaba esto?¡Ah, sí! Sonrisa, y además me noto flotar y ahora que me doy cuenta...¡estoy saltando, y mola!. Es divertido y dan ganas de repetir una y otra vez lo que dice el larguirucho ese de la tarima.
¡Uff!, esto ha acabado y me siento realmente bien, me pitan los oídos, por cierto no era Leptróminis, de hecho se le ha desencajado la cara cuando le he preguntado y aprovechando que se frotaba los ojos he salido por patas para que no me descubriese, pero he conseguido descubrir que esto se denomina concierto y lo que escuchaba se llama…, ¿cómo era?,…, ¡ah, ya caí! ¡Rock&Roll!
Recordatorio: informar de que las vacas terrestres no tienen nada que ver con las visualizadas en los hologramas del adiestramiento, ¡aquí son azules y provocan ruidos multicolores!

Guitarras desde el diván de los recuerdos lisérgicos a golpe de Hammond, bajo los efectos de ritmos puramente roqueros, y aderezado con estimulantes bajos que junto a oníricas letras se entrelazan en una refrescante coctelera mostrando como aún queda luz al final del túnel.
Sencillamente imprescindibles.





